Búsqueda blog.com.es

  • Confusión Mental

    ¡El amor es un asco!
    Si, estoy furiosa, estoy asustada por lo que pienso, y tengo pánico por que pueda pasar otra vez, ¿y qué?
    Tengo tanto odio al amor como deseo de su frescura y optimismo.
    No puedo soportarlo más.
    Estaba tan a gusto en mi mundo perfecto que has venido tú a mirar por la ventana pero de espaldas, y eso me incomoda más. Por una parte te invitaría a pasar y tomar un té, pero por miedo a una respuesta afirmativa y con ello a que mi pulso se acelere con mi corazón, quiero salir corriendo de aquí y buscar otra habitación sin ventanas; aunque por otra te echaría a patadas de allí porque aun más miedo me da si mi tiempo es invadido por tu nombre sin que tú ni siquiera recuerdes el mío.
    Se acabó, voy a poner cortinas y pensar que no estas ahí, si quieres algo, llama a la puerta, pero no esperes a que se pueda abrir.
    Al fin y al cabo todo será una confusión.
    O quien sabe, simplemente soy una cobarde que no ama por tal de no llorar.
    ¡Y no me gusta eso!

  • Canciones Prohibidas

    Y en la arena pintaré versos de hilo negro,
    Y con sangre borraré todos los malos recuerdos,
    Y al bajar por los suspiros cantaré fuerte al cielo.

    Para que tú sonrías,
    Para que tú me bailes,
    Para que tú respires y te levantes

    Y en el mar navegaré abrazada a los desconsolados llantos,
    Y con sonrisas besaré la tristeza de la oscura soledad,
    Y al caer la noche moriré entre despojos hostiles de la sociedad.

    Para que tú me cantes,
    Para que tú me abraces,
    Para que tú de nuevo construyas tu castillo de naipes.

    Y de nuevo cantaré aunque tú ya no estés,
    Y de nuevo soñaré con estrellas naceré,
    Y de nuevo recordaré la canción prohibida que me hizo estremecer.

    Todo se va, pero en mi corazón siempre estará
    Todo viene y va, como pluma en huracán.

    Para que tú sonrías,
    Para que tú me cantes,
    Para que tú respires y te levantes.
    Para que tú no marches,
    Para que tú me abraces,
    Para que tú de nuevo construyas tu castillo de naipes.

    Marga

    wallpaper_cazador_suenos

  • Cosas bonitas de la vida

    Una playa al anochecer,
    Barcos alumbrando toda la costa con sus tenues luces,
    Delicada música sonando de algún lugar,
    Sorprendentes fuegos artificiales iluminando el cielo con brillantes colores, dando formas a las nubes, y movimiento al viento.
    Caras sonrientes de gente que se ve feliz.
    Y yo, allí en mitad de todo viendo tan tremendo espectáculo.
    Una sensación maravillosa, pero mi cara era de tonta pues no parecía ser real, es como si no estuviera allí.
    Un segundo de gloria por tanta precariedad de este superficial mundo.
    Es tan hermoso ver tanta luz sin un rayo de oscuridad, las sonrisas de las personas, las palabras, los abrazos, la emoción… es tan lindo, aunque luego lleguen a sus casas y sus vidas no sean tan seductoras, pero sólo ver esto durante un momento merece la pena un día de sufrimiento.

    Al caer la noche,
    Las sonrisas van apagándose, las personas dispersándose,
    El cielo se oscurece y los barcos marchan mar adentro dejando su estela en mi aliento.
    La magia se corrompe y todo vuelve a la normalidad.
    Pero nada se ha perdido, porque una vez más
    Me sorprendo al caminar, encontrando estrellas brillando sin más.

    Un anciano ángel bailando al son de un compás,
    Su cintura parecía tan joven con su movimiento, van van…
    Tiernas manos que aguantan otras sin apretar,
    Y su dulce sonrisa reluciendo sin parar, transmitiendo tanta paz.
    No hacía falta ningún bailarín más, ni siquiera el profesional,
    Porque su magia, su alegría, su entusiasmo… lo era todo.
    Sólo el y su pareja bailando entre todos, y desprendiendo más que ninguno de nosotros.

    ¡Qué hermoso es vivir para ver cosas como estas!
    ¡Un segundo de gloria por mil noches sin aliento!

    Guia3

  • Nadando en la densidad de un vacío sin final

    Andas y andas por un camino impregnado de paz, alegría y seguridad.
    Pero un día te das cuenta, que la única paz que tienes es la tranquilidad de la soledad y la seguridad de que nunca se irá.
    Mil huracanes vinieron atormentando mis miedos, muchos los superé pero otros en cambio, me arrastraron a lo más profundo de creer vencerlo.
    Hoy hago una parada más para pensar, pensar que es lo que estoy haciendo, que soy y para que estoy aquí. Preguntas sin respuestas pueden ser estas, pero… caí en la cuenta de que muchas podían ser resultas.

    Todos necesitamos un abrazo de vez en cuando,
    Un cálido beso en la mejilla que nos haga sentir especial,
    Unas sinceras palabras de ánimo e interés,
    Simplemente una compañía que escuche nuestras tristezas o historias.
    Si, eso es… siempre estoy yo. Para escuchar y animar.
    Pero… ¿y quién está para mi?
    ¡Ah si!... ya lo olvidaba. Para mí siempre estás tú. Soledad de soledades.

    Querida Soledad:
    Tú que estás tan sola, ¿cómo puedes soportar días de tormenta sin refugio alguno?
    Nunca te decepcionas, porque aunque mucha gente te acompañe en ciertos momentos, tienes la seguridad de que al final todos se irán.
    Yo en cambio, me ilusiono con todo, e ingenua de mi piensa que alguna persona quedará hasta el final, durante un instante llego a creerme tal estupidez, pero al llegar la noche tu sonrisa me ilumina otra vez, y me recuerda que de sueños no se puede vivir, que nada es para siempre; pero… a veces resulta tan difícil aceptarlo. Sobre todo cuando te sientes protegida entre unos brazos y el calor que desprenden se hace eterno.
    Te empiezas a dar cuenta que muchos hablan del tiempo, otros de sus tristezas, de sus alegrías, de sus amores corrompidos… hablan tanto que tú empiezas a olvidarte de ti misma. Nada interesa si no de uno mismo, silencio cuando se trata de los demás.
    ¿Dónde está la reciprocidad? ¿Dónde está el interés mutuo? ¿Dónde?
    Dos minutos de desesperación, desaliento… ya no sé que hacer, si estoy aquí sólo para eso y permanecer intacta en el tiempo o seguir buscando otra alma dispuesta a dar más allá de la superficialidad. A veces es verdad que parezco psicóloga aún sin terminar la carrera; vienen, lloran, hablan sin parar, escuchan tres palabras positivas surgidas en un corazón puro, y se van de portazo sin ni siquiera despedirse.
    A veces no entiendo este mundo de farsantes. Besos tan comprometidos, abrazos tan forzados y palabras tan indiferentes, sólo por el interés de que esté ahí, a su merced.
    Pero luego vienen y preguntan, ¿por qué? ¿Por qué te encierras tanto en ti? Ãbrete al mundo. Sí es cierto que últimamente he pensado eso, sobre todo a los hombres. Tanta desconfianza, que a veces resulta hasta patético. Pero, ¿y que voy a hacer si no?... ¿hablar de mi sino interesa?... Eso es una pesadez y yo no quiero molestar.
    Pero aunque a veces sea más duro de lo que una cree soportar, seguiré sonriendo por y para los demás, una esperanza al menos ha de quedar.
    Al menos valgo para algo, jajaja...

    olayadesnu

  • Esperando el momento....

    Sin querer queriendo
    tuve un sentmiento
    plasmado en un papel
    no te lo daré.

  • Pido sólo hablar, tan sólo pido hablar de cosas ciertas

    En una noche he comprendido tantas cosas,
    Todo ahora es tan claro, y cada vez lo es más
    Sólo me hace falta una razón para seguir hacia donde voy,
    Ya tengo una razón para seguir con todo esto,
    Y la razón es que creo en ello.

    Creo en la libertad, en la paz, en el amor,
    En ese amor tan puro que la palabra, la mirada, y la acción es más que suficiente.
    En ese amor que el sexo no tiene lugar,
    Ese amor basado en la felicidad.

    Tantos años buscando esa compañía que te alegre el día,
    Cuando los pájaros no necesitan ir agarrados de la mano para saber que el otro está al lado,
    Curioso esto, sí.
    Quiero hablar de las cosas que me importan sin importar nada más.

    La soledad es dura, pero…
    Con sentir la porción de aire suficiente para respirar, reír y llorar,
    Merece la pena todo lo demás.
    Puede ser difícil de entender,
    Puede ir contra las reglas, la física o la química
    Pero no puede ir contra mi voluntad.

    A veces es mejor un tierno beso en la mejilla
    Que una noche loca de pasión hasta ver de nuevo al sol.
    No importa nada más que el cielo y tú, uno mismo.
    Si, prefiero esperar al respeto, a la confianza, al interés, la preocupación, la honestidad, la amistad, la ternura… el amor…
    Antes de… si de eso que se confunde con amor y duele más que un pinchazo en el corazón,
    Sí, de eso que hoy llaman sexo sin comunicación.

    Lo siento, pero en ese caso…
    Yo… yo prefiero esperar a dar lo que se merezcan,
    Y no pisar fuerte pero ciega.
    El otoño a veces me prende, y extraño la primavera,
    No me derrumbaré hasta ver la hierba caer
    Mi sonrisa las volverá a florecer, y si he de luchar moriré.

    Marga

    otra-oportunidad

  • Todo sea por...

    Basta sólo un segundo para caer de la cima del éxito y darte cuenta que nada es verdadero, todo se desvanece como ceniza entre los dedos, se evapora en el viento que viene y va, todo un sueño creado se hace añicos sin más y la imaginación más profunda se reduce al sentir más puro de un corazón hundido en la decepción.
    Pero seguiré partiendo por el mar, porque nunca dejaré de llorar por mil horizontes de sal. Seguiré mirando desde arriba la marea romper en huracán, seguiré soñando que su fuerza nos acompañará día y noche en el vuelo de alcanzar una estrella más.
    Mis alas se fracturan, las vuelvo a reponer, y aunque sea ingenua pensaré que en un momento no me serán necesarias para subir tan alto como quiera desear.
    De un instante a otro todo puede cambiar, sólo he de mantener la calma si quiero llegar allá, poco a poco, todo llega, fe y paciencia siempre están por fuerza, como la soledad porque al final, ni la sombra prevalece. Todo sea por soñar, por reír y ser feliz.
    Lo bonito de esto es aprender que no basta con tocar las nubes sino sentir su latido y mantenerse atenta a los descuidos.

  • Pensamientos de la vida y el amor

    Cuando era una niña indefensa e inocente, soñaba con un príncipe azul, con un hombre perfecto, con un hombre que me tratara bien, me mimara, me respetara, me cuidara, me protegiera, me dijera que soy importante para alguien, y que tengo otra razón mas para vivir; un hombre amigo que estaría ahí cuando necesitara hablar con alguien, y que al escuchar mis palabras me dijera con gran apoyo lo que realmente me hiciera falta escuchar y no lo que necesitara, un hombre compañero con quien reír y llorar; un hombre que fuera bueno tanto por dentro como por fuera; un hombre que con tan solo mirarme, mis sentidos explotaran de la emoción que siente el corazón; un hombre que siempre tuviese una sonrisa en su lindo rostro, que me diera un abrazo siempre que lo necesitara y si ha de estar en silencio, lo haría siempre que yo estuviese a su lado; un hombre que siempre tuviera palabras amables y siempre hablara con cariño; un hombre bondadoso que nunca ofendiera a nadie e intentara hacer todo lo posible por ayudar a los demás, un hombre que amara la vida y la gente; un hombre en el que su corazón solo hubiese paz; si, es ese hombre que siempre estaba en mi cuentos de hadas. Sólo un hombre con quien compartir.

    Pero un día ese hombre aparece en tu vida real, puedes verlo, tocarlo, abrazarlo, hablar con él, y si no puedes besarlo, no importa si él está ahí, a tu lado. Todo un sueño se hace real. Estás tan ilusionada y entusiasmada, no puedes creerlo; eres tan feliz, tu vida se ha hecho un cuento de príncipes. Pero con el tiempo te das cuenta que eso no es totalmente verdad, porque empiezan ha aparecer imperfecciones, lagunas negras, y de repente tu corazón, comienza a palpitar muy fuerte, lloras, te preocupas, sufres y la felicidad se ahoga en un mar de sangre, sangre de tu corazón herido por la explosión de la decepción.

    A medida que vas creciendo, tu perspectiva de la vida cambia, aprendes cosas nuevas, observas tu entorno, la gente, su comportamiento, y empiezas a ver la vida de un modo completamente distinto; tu corazón parece cobrar vida, renaces con más sabiduría, ella puede hacerte fuerte y aprendes a curar heridas, aprendes a curar un sentimiento negativo porque ellos no son mortales como puede ser una herida en tu cuerpo, pero también puede hacerte débil y hacer que esos sentimientos tan fuertes te lleven a la desesperación de autolastimarte para dejar de sentirlos; pero cuando eso ocurre y miras a tu alrededor, observas que otras personas salen adelante y que puede tener solución.

    No importa el sufrimiento, sino lo que te da a cambio
    No importa si fracasó, no importa nada si el sueño era solo sueño
    No importa si te equivocaste y cometiste el error de pensar que un sueño podía ser real.

    Eso ya no importa, lo importante es que tienes una nueva oportunidad para hacerlo mejor, una oportunidad para volver a soñar y hacer que tu corazón por un instante vuelva a latir intensamente, aunque sólo sea durante un segundo y luego vuelvas a la decepción, pero sabes que ella te hará cambiar y tal vez el cambio pueda llevarte de nuevo al lugar donde yace la paz, la armonía y la felicidad que ese latido te da. La explosión del corazón hace que sintamos y sentir significa vivir.

    De repente te paras y piensas durante un instante, vuelves a mirar al hombre y ya no lo quieres como en tu cuentos, en ellos solo te ríes o lloras de emoción, pero no aprendes nada, porque no sufres. Entonces te das cuenta que la vida es más que eso y tu quieres experimentarlo. Así, las imperfecciones que guarda el hombre van transformándose formando un triángulo, haciendo de la vida un equilibrio perfecto. Alegría, sufrimiento y sabiduría.

    Empiezas a caminar por la vida, haces el intento de comprender sus injusticias, sus dolores, sus miedos, sus frustraciones, sus dudas. Observas las millones de vidas que hay a tu alrededor y fuera de ti, y tienes una proyección de cómo ves la vida o como te gustaría que fuera. Te haces preguntas, te informas, quieres saber el porqué… hasta que llega un momento en el que dejas de sentir, de ver, de aprender, de preguntarte, llega un momento en que tu corazón deja de latir y ya ni siquiera hay explosión, simplemente ha dejado de funcionar, ha dejado de vivir. El sufrimiento es tan importante como la alegría, los dos forman parte de un todo y uno no puede existir sin el otro, es la moneda que hemos de pagar a la vida para estar en ella y poder disfrutar de su gran abanico de emociones.

    Te das cuenta que la vida tiene muchos misterios, muchas experiencias, unas buenas otras malas, pero que en resumidas cuentas, lo importante no es como sean, sino lo que te hacen sentir y aprender.

    Cuando amas a una persona, experimentas el sentimiento más grande y fuerte que existe, ese sentimiento que nos hace soñar; porque en el amor entra todo, la ternura, la alegría, la esperanza, la ilusión, aunque también la preocupación, el llanto, el dolor, incluso el odio, la frustración, el miedo, la impotencia… esos sentimientos que son capaces de destrozar y matar a nuestro corazón.

    Mi vida tiene forma de hombre, y digo mi vida porque pienso que nacer en un lugar, en una época, en una circunstancia, en un momento determinado con un ambiente y con un gente, marca y define sólo una única vida, en este caso la mía. Y digo que tiene forma de hombre, porque en ella experimento las emociones que el príncipe de mis sueños me daba: ilusión, decepción y evolución. Pero hay una cosa diferente; la vida no sólo abarca la ilusión de un amor de la nobleza, sino mucho más, también te ilusiona esforzarte en algo y que tenga éxito, ver a un amigo sonreír gracias a ti, decirle hola a un desconocido y ofrecerle tu mano si te pide ayuda, ver a tu madre orgullosa de lo que eres y de lo que ha creado dentro de su vientre durante 9 meses, ver a tu padre ilusionado porque su sueño de crear una obra maestra y dejar una herencia verdadera en la vida, se ha hecho realidad, ver a tus hermanos construir un futuro, ver familias y ver gente que ama, que siente, que sufre, que llora, que ríe y enloquece como tu también lo has hecho cuando has soñado. Entonces de repente tu sueño se hace completamente real, e incluso mejora dándote más de lo que tu imaginación puede ofrecerte. Te sorprende una y otra vez, y aunque a veces esas sorpresas no te gusten, no logres aceptarlas; amas cada sorpresa porque ellas te permiten seguir viviendo cada día, con el propósito de experimentar y aprender más y más, de sentir, al menos poder disfrutar tan sólo un segundo de ese estado en el que subyace la felicidad; ahora no solo disfrutas de un hombre, sino de muchos.

    Si, cada vida tiene una conclusión, una filosofía, una perspectiva, unas experiencias, una época, una ambiente, una educación… pero con respecto a donde yo me encuentro ahora, creo que tenemos un privilegio bendito: podemos elegir, construir nuestra propia vida y la opción de pensar en quien queremos ser.

    Hay miles de vidas, siempre hay alguien en peores circunstancias, en peores situaciones, y con más sufrimiento que el que podamos tener. Seguro que hay algo que tenemos y otros incluso desconocen su existencia, y ni siquiera disfrutamos de esas pequeñas y maravillosas cosas que los otros no han podido tener o experimentar.

    En el mundo hay vidas que se mueren de hambre cada día, a mi jamás me ha dolido el estómago por no tener nada que sacie mi hambre; otros se mueren en la calle sin nadie que les ayude, se han perdido en la droga y ya nadie les quiere; otros se han criado con personas desconocidas porque sus padres le abandonaron cuando tan solo era un cuerpo indefenso, tampoco se lo que es eso, pues siempre he tenido una familia que cuidara de mi y me quería fuera lo que fuera; unos llegan del trabajo a casa y lo único que se encuentran es un lugar tétrico, oscuro y solo, sin nadie que le pregunte como le fue el día y le ofrezca una sonrisa para calmar su agonía; hay otras personas que viven recibiendo órdenes, haciendo el mal, y aunque les duele lo hace por amor a su familia; otros luchan en guerras y ni siquiera saben porqué; otros no pueden aprender porque no tiene lo suficiente como para comprarse un libro… y mientras que unos se preocupan de tener un coche mejor para que el vecino vea que es feliz solo por tener mas dinero, mientras que unos se preocupan de tener más poder para poder hacer con la gente lo que quieran… otros sólo se preocupan por comer y sobrevivir en un infierno, donde sólo hay muerte, hambre, soledad y sufrimiento.

    Supongo que cuando uno está bien no importa como estén los demás, pero en el momento que una sola lágrima se desprende de nuestro corazón por no tener esas cosas tan normales como nos han enseñado, tener una familia, amor, amistad, libertad…, empezamos a comprender que si todos nos ayudáramos, esa pequeña felicidad de sentirnos queridos, protegidos y ayudados se multiplica no sólo al hombre de sueño, sino a millones de hombres de sueño. Todos somos humanos, pero creo que en el momento en que te perdonas a ti mismo cuando estás realmente arrepentido, también podemos perdonar a los demás, y a la vida cuando nos castiga, aunque en eso supongo que cada uno recoge lo que va sembrando.

    En fin…

  • Carta de una mujer maltratada

    Superviviente suena a heroísmo. Es una mujer que consigue pasar con éxito de una situación que pone en peligro su vida.
    Para mí es una palabra tan triste... siento que nunca he vivido. Más bien he sobrevivido como un árbol que en vez de sembrarlo en el campo, se le planta en la ciudad entre cemento, sin espacio para sus raíces, sin suficiente luz ni aire fresco.
    La superviviente limita sus necesidades, se acostumbra cada vez menos, es como una mala fotocopia de la vida.
    Todas las personas necesitamos nuestra relación de amor, algo así como tres platos de amor diarios, pero una superviviente se conforma con varias cucharadas y si necesitamos algunos litros de cuidados y afectos, tú con un vaso tienes bastante. De ocho horas de sueño protector te limitas a dormir a ratos y con pesadillas de abandono.
    La superviviente tiene sus mecanismos de defensa, por ejemplo, una especie de anestesia general del sentimiento que te hace desconectarte de tu sufrimiento enterrándolo para que te permita seguir. Tal es la introversión, que parece que estás viendo una película donde te alejas de los sucesos y no te involucras afectivamente. Esta humillante supervivencia te impide crecer, mantiene atrofiadas la alegría, el gozo de sentir las pequeñas y grandes cosas que logramos y que logran los demás. No eres capaz de ver que el destino al que te han forzado no es el tuyo. Te desprecias y te odias porque eres incapaz de darte el amor que mereces y llegas a creer que nadie podrá dártelo. Te acostumbras a sobrevivir y ya no sabes vivir, la rutina y la pasividad te impiden ver el camino. Un bosque de dolor, desengaño y falta de confianza se cierra ante ti cubriéndolo todo.
    Para escaparte de esa situación, te imaginas que alguien en algún lugar está gozando del cielo, de las estrellas, que disfruta viendo cualquier paisaje sereno y lleno de esperanzas, mientras tú te hundes en un pozo de mierda.
    La pasividad se engendra en la falta de esperanzas, en no creer que algo pueda cambiar, en sentir que así ha sido y será siempre. Al menos para ti es la rendición, la inmovilidad. Así, sin poder ver lo bueno, según va pasando el tiempo, vas incluyendo en tu particular museo de los horrores más dolor y desengaño, o sea más motivos para creer que todo irá a peor.
    A veces, con una explosión de lucidez entiendes que el paraíso también está al alcance de tu mano, pero ¿Cómo lograr llegar allí? ¿Cómo encontrar un sitio en el que nunca has estado antes y no crees que exista? Fantaseas con VIVIR, imaginas los olores, colores, sensaciones, sentimientos de los... vivientes, pero resulta tan difícil alejarte y aventurarte a lo desconocido... que prefieres quedarte con lo que conoces: tu casa, tu refugio, aunque éste sea un lugar tétrico, oscuro y agobiante.
    Ahora mi intención ya no es la de juzgar, sino comprender y partiendo de la comprensión cambiar. Quiero llenarme de alegría y esperanza para poder germinar, renacer, y experimentar el don de la vida con pasión; ser una buscadora de esperanzas y poder transmitir mi alegría. Espero hacerlo sabiendo que no todo es bello, ni lo cubre un manto rosa, sino reconociendo lo bueno y sacando provecho de lo aprendido: Floreciendo y ayudando a florecer.
    La alegría no convence, contagia. Toda la alegría, esperanza, pasión, etc... que creía inexistente o muerta en mí, estaba ahí, esperando a que yo le diera la salida, como está en cada una de nosotras, a falta de ejercicio, atrofiada por no haberla usado. Es cierto que cuesta trabajo y esfuerzo y se encuentra oposición de dentro y de fuera, pero no tiene porqué ser un camino solitario y además el premio es grandioso: ENCONTRARTE A TI MISMA, ¡No quiero continuar suspendida en el vacío! Quiero sentir, pisar firme, salpica... y mojarme.
    El aislamiento me ha alejado de la gente, pero también de mí misma. No conocía a los demás, pero tampoco me conocía a mí. Quiero crear cimientos sólidos, raíces arraigadas, un lugar al que volver, un verdadero refugio donde guardar y guardarme; PODER SER YO, quererme y permitir que me quieran. Estar en el mundo entre la gente, compartiendo y no ser sólo una observadora.
    A veces me gusta imaginar que soy una larva dentro de un capullo preparándome para salir al mundo, la misma pero a la vez renovada, con un nuevo yo, reforzada, centrada, desarrollada como persona... Y LO CONSEGUIRÉ

    (Homenaje a las mujeres maltratadas)

  • Siempre voy tarde, quiero un reloj

    ¿Por qué siempre es la misma historia la que me atormenta cada noche?
    ¿Acaso es un castigo?
    ¿Estoy sentenciada a no poder soñar sin despertarme para hacerlo realidad?

    Mil trenes pasan en la vida,
    Como el del amor que viene y va, aunque el primero nunca se irá.
    Siempre que cupido llama mi puerta
    Yo parezco no escuchar, y cuando éste harto de esperar se va
    Me parte el alma por la mitad.

    Nunca segura
    Nunca lo acepto
    Nunca admito ser dos en uno
    Pero al llegar la noche y ver que no está
    Aparece lo contrario de lo anterior
    Siempre segura
    Acepto el sentimiento y aún mejor
    Deseo con el alma ser uno entre dos.

    Supongo que las mentiras no son sueños.

    salva_granreloj_es

Pie de página:

El contenido de esta web pertenece a una persona privada, blog.com.es no es responsable del contenido de esta web.